miércoles, 11 de mayo de 2016

Género y Ciudad


A través del análisis hecho de "La mujer en la calle" escrito por Manuel Delgado, queríamos compartir en el blog, algunas de sus aportaciones.

En primer, lugar que la invisivilidad de la mujer en el espacio público, se observa en el lenguaje. Cuando nos referimos al "hombre de la calle" se adopta como una posición de poder y acción representada. En cambio si es "mujer de la calle" denota exclusión. También si se dice "hombre público" se hace referencia al hombre que se ocupa de lo común, pero si es "mujer pública" se refiere a la prostitución. Es decir, esta última en contraposición al varón indicaría aquella persona que es accesible a todos, a cualquiera, "la calle exalta al hombre a la categoría de ciudadano y denigra a la mujer a la de prostituta. Es decir, le niega la individualidad". Se les niega esa individualidad, porque se les obstaculiza la entrada a la ciudadanía. Como expone Amorós las mujeres son idénticas, ya que se les homogeiniza, y entran en lo genérico, quitando así, la individualidad de cada una y por en sus derechos. La sociedad no es idéntica, pero se construye de esta forma, y esa forma excluye a los grupos. Se homegeiniza a los grupos con acciones por ejemplo como el día a la mujer, el día del gitano etc...
Pero no existe el día del hombre, el día del blanco etc... porque estos últimos están dentro del concepto de ciudadanía, cuestión que para las mujeres queda lejos. El problema no viene en la pertenencia de un grupo idéntico, sino cuando esa pertenencia es impuesta, ya que no se nombra como individuo, sino como grupo. 
La modernidad entiende a la mujer en el espacio público como algo que debe ser regulado y controlado, es decir como una anomalía. Su estatus puede parecer homologable entonces con el de un animal de compañía, ser natural que ha sido no tanto domesticado, como domiciliado, personaje obediente, sumido y permanentemente disponible, que está en casa cuando no se le saca a pasear y que se especializa en la dispensación de afecto a los demás componentes del hogar. La mujer también es representada en la modernidad en lo oscuro y salvaje. La mujer sola en la calle es representada con el arte como prostituta o como víctima.


Lo Público
Lo Privado
Masculino
     Femenino
El afuera
El adentro
La aventura
La calma
Lo incierto e inseguro
La seguridad
La acción
La pasividad
La racionalidad
La emoción
La competencia
La atención y el cuidado




      Al buscar en google "mujer de la calle", nos muestra esa fotografía 

Desde la Educación Social, es necesario pensar el equilibrio de estas dos columnas, ya que son claramente erróneas, lo primer sería no segregarlas por sexo, pues que las dos son necesarias para todos los individuos. El momento clave, estaría en la primera socialización, cuando desde pequeños/as se nos enseña determinadas actividades distintas según, seamos niños o niñas.
Y, aunque en la actualidad la mujer está más presente en los espacio públicos, eso no quiere decir que sea más visible, o que haya dejado de ser sobrerepresentada. La separación simbólica público-privado sigue vigente ya que los espacio públicos tienen divisiones sexuadas.
La educación de las niñas respecto a la calle sigue siento la protección, siguen habiendo espacios vetados a las mujeres, y los itinerarios femeninos en la calle siguen estando fuertemente ritualizados. Para la mujer la calle no significa derecho al anonimato: asalto con la mirada, interpelación grosera, trato galante, agresión. Para la mujer, "salir" tiene que ver con "salir con alguien", esto es acompañada.










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